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¡Ayúdenme! He recibido una promoción

¡Ayúdenme! He recibido una promoción
Por Jack y Suzy Welch
¡Ayúdenme! He recibido una promoción
Pregunta: Mi problema tal vez no les parezca un problema a ustedes, pero me siento completamente aterrado. Mi último proyecto fue considerado un "gran" éxito, y como resultado, he sido promovido tres escalas y ahora me encargaré de administrar un departamento. No tengo la experiencia ni el conocimiento para hacer esa tarea. ¿Qué debo hacer?
- Anónimo, Hartford, Connecticut
Respuesta: Usted tiene razón. No recibimos con frecuencia cartas de personas que están preocupadas por ascender demasiado rápido. Por cierto, la vasta mayoría de los lamentos vinculados con un trabajo son recibidos de personas que se sienten frustradas porque ascienden a paso de tortuga.
Pero no creo que usted está solo. Por supuesto que no. No hay un solo buen gerente en el mundo, nuevo, viejo, o en el medio, que no sufra diariamente un ataque de pánico acerca de todo lo que debería saber y no sabe, de los múltiples y confusos desafíos que le aguardan, y de la imposibilidad de lograr que todo se concrete.
Por lo tanto, congratulaciones. Usted ha tropezado con uno de los secretos mejor guardados acerca del trabajo. Lograr una promoción es una espada de dos filos: emocionante, sí, pero también aterradora. Todos los ejecutivos lo llaman para felicitarlo y para darle una palmada en la espalda, diciendo que se lo merece. Y usted les sonríe, sintiéndose menos jovial que lo que muestra su rostro.
No importa si es su primera incursión en el campo gerencial o si asumió el cargo de presidente del directorio. Usted es el único que está realmente enterado de lo poco que sabe del nuevo trabajo, especialmente comparado con las grandes, osadas expectativas que sus jefes mencionan. Sin importar lo que haya ocurrido, usted desearía gritar que necesita un período de gracia.
Por supuesto, es mejor no gritar. Después de todo, se le ha dicho que los líderes deben dar la apariencia de estar tranquilos y en control, y eso es cierto.
Los líderes deben lucir y actuar como líderes para obtener el respeto y la confianza de sus subordinados, y el ímpetu de su organización.
Pero ser un líder no significa que usted se abstenga de formular preguntas. Los buenos líderes son, por definición, aprendices insaciables, que están siempre sometiendo a prueba las mentes de los empleados a cada nivel, a fin de obtener ideas y destrezas. También son voraces constructores de relaciones, y se aseguran de conocer a todo aquel que pueda informarles sobre el quien, qué, y cuando del empleo.
Obviamente, usted no quiere parecer un despistado, y no podemos imaginar que luzca como tal, dado su pasado éxito. Usted quiere aparentar que está profundamente interesado en cada aspecto de su negocio y apasionado acerca de la necesidad de ayudar a sus empleados a alcanzar todo lo que sea necesario para ganar. Esas características no socavarán su autoridad. Por el contrario, la aumentarán.
¿Le estamos pidiendo a usted que finja? No. Le estamos pidiendo que reinvente su auto percepción según la realidad. En la actualidad, usted experimenta los mismos sentimientos que la mayoría de los líderes. ¿Cree que un presidente siente alguna diferencia cuando da el salto de, digamos, ser gobernador de un pequeño estado del sur a pasar a tener el derecho de poner el dedo en el botón nuclear? Cuando alguien pasa a hacerse cargo de algo nuevo, todo el juego se inicia desde el principio, sin importar lo que haya hecho antes.
Basta analizar su caso. Tal vez examine su equipo y se pregunte, "¿Cuando se darán cuenta que era un pequeño proyecto que salió bien?" Tal vez está sentado en una reunión escuchando discusiones acerca de productos y de consumidores. Y las discusiones están repletas de tantos nombres desconocidos que usted cree que el idioma es el urdú. Tal vez reciba un mensaje de correo electrónico de su jefe acerca de los resultados del próximo trimestre, y ocurre que usted ni siquiera está enterado de cual es el flujo de dinero en efectivo en la actualidad.
Tal vez todo eso le haga pensar que "no está preparado" para el desafío. Pero nosotros le decimos que eso es "normal". Y usted aprenderá eventualmente lo que necesita saber de su trabajo. De aquí en seis meses o en un año, habrá días en que se sentirá en la cima. Pero en la actualidad la labor empresarial cambia con tanta rapidez y tiene tantas variables que ningún gerente puede tener una sostenida sensación de seguridad. Por cierto, parte de ser un líder en el año 2007 es ser capaz de vivir con un sentimiento de pánico en el estómago todo el tiempo.
¡No se deje arrastrar por el pánico! En cambio, tome en cuenta que si usted se siente de manera constante algo abrumado y escasamente informado es una cosa positiva para usted y su negocio. Todos saben que excesiva seguridad puede llevar a la arrogancia y a la inercia, basada en la frase, "Así es como hacemos aquí las cosas".
El otro lado de la moneda es un hambre insaciable por nuevas ideas y mejores formas de hacer las cosas. Y ese hambre hará que usted pelee como un león para ganar.
No le estamos diciendo que usted disfrute de su éxito en la actualidad. Ambos hemos caminado en sus zapatos, y podemos advertir que sus rodillas tiemblan. Pero no trate de huir. Calme su pánico. Es parte del trabajo.
(Jack y Suzy Welch son autores del libro "Winning", un gran éxito de venta a nivel internacional. Ustedes pueden enviarles preguntas por correo electronico a Winning@nytimes.com. Por favor, incluya su nombre, su ocupación, su ciudad y su país).
(Traduccion de Mario Szichman)
©2006 NYTimes 20/03/2007 13:03
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Por Jack y Suzy Welch
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Pregunta: Mi problema tal vez no les parezca un problema a ustedes, pero me siento completamente aterrado. Mi último proyecto fue considerado un "gran" éxito, y como resultado, he sido promovido tres escalas y ahora me encargaré de administrar un departamento. No tengo la experiencia ni el conocimiento para hacer esa tarea. ¿Qué debo hacer?
- Anónimo, Hartford, Connecticut
Respuesta: Usted tiene razón. No recibimos con frecuencia cartas de personas que están preocupadas por ascender demasiado rápido. Por cierto, la vasta mayoría de los lamentos vinculados con un trabajo son recibidos de personas que se sienten frustradas porque ascienden a paso de tortuga.
Pero no creo que usted está solo. Por supuesto que no. No hay un solo buen gerente en el mundo, nuevo, viejo, o en el medio, que no sufra diariamente un ataque de pánico acerca de todo lo que debería saber y no sabe, de los múltiples y confusos desafíos que le aguardan, y de la imposibilidad de lograr que todo se concrete.
Por lo tanto, congratulaciones. Usted ha tropezado con uno de los secretos mejor guardados acerca del trabajo. Lograr una promoción es una espada de dos filos: emocionante, sí, pero también aterradora. Todos los ejecutivos lo llaman para felicitarlo y para darle una palmada en la espalda, diciendo que se lo merece. Y usted les sonríe, sintiéndose menos jovial que lo que muestra su rostro.
No importa si es su primera incursión en el campo gerencial o si asumió el cargo de presidente del directorio. Usted es el único que está realmente enterado de lo poco que sabe del nuevo trabajo, especialmente comparado con las grandes, osadas expectativas que sus jefes mencionan. Sin importar lo que haya ocurrido, usted desearía gritar que necesita un período de gracia.
Por supuesto, es mejor no gritar. Después de todo, se le ha dicho que los líderes deben dar la apariencia de estar tranquilos y en control, y eso es cierto.
Los líderes deben lucir y actuar como líderes para obtener el respeto y la confianza de sus subordinados, y el ímpetu de su organización.
Pero ser un líder no significa que usted se abstenga de formular preguntas. Los buenos líderes son, por definición, aprendices insaciables, que están siempre sometiendo a prueba las mentes de los empleados a cada nivel, a fin de obtener ideas y destrezas. También son voraces constructores de relaciones, y se aseguran de conocer a todo aquel que pueda informarles sobre el quien, qué, y cuando del empleo.
Obviamente, usted no quiere parecer un despistado, y no podemos imaginar que luzca como tal, dado su pasado éxito. Usted quiere aparentar que está profundamente interesado en cada aspecto de su negocio y apasionado acerca de la necesidad de ayudar a sus empleados a alcanzar todo lo que sea necesario para ganar. Esas características no socavarán su autoridad. Por el contrario, la aumentarán.
¿Le estamos pidiendo a usted que finja? No. Le estamos pidiendo que reinvente su auto percepción según la realidad. En la actualidad, usted experimenta los mismos sentimientos que la mayoría de los líderes. ¿Cree que un presidente siente alguna diferencia cuando da el salto de, digamos, ser gobernador de un pequeño estado del sur a pasar a tener el derecho de poner el dedo en el botón nuclear? Cuando alguien pasa a hacerse cargo de algo nuevo, todo el juego se inicia desde el principio, sin importar lo que haya hecho antes.
Basta analizar su caso. Tal vez examine su equipo y se pregunte, "¿Cuando se darán cuenta que era un pequeño proyecto que salió bien?" Tal vez está sentado en una reunión escuchando discusiones acerca de productos y de consumidores. Y las discusiones están repletas de tantos nombres desconocidos que usted cree que el idioma es el urdú. Tal vez reciba un mensaje de correo electrónico de su jefe acerca de los resultados del próximo trimestre, y ocurre que usted ni siquiera está enterado de cual es el flujo de dinero en efectivo en la actualidad.
Tal vez todo eso le haga pensar que "no está preparado" para el desafío. Pero nosotros le decimos que eso es "normal". Y usted aprenderá eventualmente lo que necesita saber de su trabajo. De aquí en seis meses o en un año, habrá días en que se sentirá en la cima. Pero en la actualidad la labor empresarial cambia con tanta rapidez y tiene tantas variables que ningún gerente puede tener una sostenida sensación de seguridad. Por cierto, parte de ser un líder en el año 2007 es ser capaz de vivir con un sentimiento de pánico en el estómago todo el tiempo.
¡No se deje arrastrar por el pánico! En cambio, tome en cuenta que si usted se siente de manera constante algo abrumado y escasamente informado es una cosa positiva para usted y su negocio. Todos saben que excesiva seguridad puede llevar a la arrogancia y a la inercia, basada en la frase, "Así es como hacemos aquí las cosas".
El otro lado de la moneda es un hambre insaciable por nuevas ideas y mejores formas de hacer las cosas. Y ese hambre hará que usted pelee como un león para ganar.
No le estamos diciendo que usted disfrute de su éxito en la actualidad. Ambos hemos caminado en sus zapatos, y podemos advertir que sus rodillas tiemblan. Pero no trate de huir. Calme su pánico. Es parte del trabajo.
(Jack y Suzy Welch son autores del libro "Winning", un gran éxito de venta a nivel internacional. Ustedes pueden enviarles preguntas por correo electronico a Winning@nytimes.com. Por favor, incluya su nombre, su ocupación, su ciudad y su país).
(Traduccion de Mario Szichman)
©2006 NYTimes 20/03/2007 13:03