No importa lo que hagas, siempre regresas de las vacaciones sin un céntimo y con agujero en la tarjeta de crédito. Esos hermosos pareos que te parecieron imprescindibles en tu armario ya están descoloridos por el sol, esas pulseritas no quedan tan lindas cuando no estás bronceada… He aquí algunas ideas para que disfrutes de tus vacaciones y te quede dinero para disfrutar también de la vuelta.