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Recomendaciones para elegir auto

Al momento de decidirnos por la contratación de un crédito automotriz se abre ante nosotros una gran cantidad de opciones entre las que destacan las que se refieren a las características del propio vehículo y las que corresponden a los diferentes planes de financiamiento, las cuales analizamos a continuación.
Para elegir auto
Aunque las expectativas, necesidades y posibilidades son diferentes para cada persona, es conveniente tomar en cuenta algunos aspectos generales que te ayudarán a decidir cuál es la mejor opción para ti:
- Uso del vehículo: Definir bien lo que necesitas te puede ayudar a no pagar de más. Toma en cuenta el número de pasajeros, la capacidad de carga y las dimensiones del auto. No es lo mismo un auto para la familia que ha de trasladarse distancias largas, que uno para un estudiante que recorre distancias cortas, por ejemplo. También considera si vas a utilizarlo diariamente durante varias horas.
- Valor de reventa: Considera que los autos pierden su valor de reventa desde el momento mismo en que salen de la agencia, y que esta situación se ha agudizado debido a tantas opciones de financiamiento que permiten a las personas adquirir un auto nuevo. Además existe una mayor variedad de marcas y modelos de autos, con sus respectivas variaciones y opciones. Toma en cuenta que los modelos que más cambian sus características son los que más se deprecian.
- Ingeniería: La aplicación de los avances tecnológicos en el diseño y la fabricación de los vehículos representa ventajas en cuanto a rendimiento, potencia, seguridad y comodidad. Aunque todas cuestan, algunas pueden resultar inversiones razonables. Para evaluarlas, te sugerimos que antes de seleccionar tu auto medites cuáles son las que verdaderamente necesitas, tomando en cuenta que algunas características que hoy son muy novedosas y caras posiblemente mañana queden descartadas o se incluyan entre los equipos básicos.
- Apariencia: El diseño debe ir de acuerdo a tu gusto, tomando en cuenta tu presupuesto y los modelos disponibles, el color preferido, el estilo (conservador, moderno, etcétera), así como el equipamiento y los accesorios.
- Confort: Evalúa el espacio interior, la amplitud, los cambios de postura de los asientos y el volante, la facilidad en el manejo, los equipos para regular la temperatura, el equipo de audio, la opción de contar con controles eléctricos, y las demás “amenidades” que te ofrecen y define qué tanto estás dispuesto a pagar por ellas.
- Seguridad: Si hay algún aspecto en el que el ahorro puede pasar a segundo plano, sin duda es tu seguridad y la de tu familia. Compara tipos de frenos, cinturones de seguridad, bolsas de aire, barras de acero de seguridad y zonas de absorción de impacto, así como la visibilidad que proporcionan los faros, luces y equipo de iluminación, desempañador del parabrisas delantero y trasero, seguros de las puertas, seguros para niños, cabecera en los asientos y características de los espejos; alarmas y dispositivos antirrobo.
- Mantenimiento: Considera el costo de los servicios y la disponibilidad de las refacciones ya que a la larga pueden representar una gran diferencia.


