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Cómo elegir el mejor crédito hipotecario

Condusef
Por Antonio Hidalgo
Cómo elegir el mejor crédito hipotecario
  • Leer con detenimiento el contrato y poner especial atención en las cláusulas relativas a comisiones, gastos e intereses que se deben pagar.
  • En las páginas de Internet de los bancos puedes cotizar tu crédito, sólo debes conocer la ubicación del inmueble y su costo.
  • Me di a la tarea de analizar a fondo los créditos hipotecarios para decidir cuál era el que más me convenía.
Muchas veces, pensar seriamente en el futuro ocurre en los momentos más relajados... bueno, al menos así me pasó hace unos días, cuando un grupo de amigos le ayudamos a Carlos a hacer la mudanza a su nuevo departamento, con todo lo que esto acarrea: polvo, muchas cajas, basura y un sinnúmero de expectativas acerca de la “nueva vida que se comienza”. Y tal vez por dicho sentimiento fue que Carlos exclamó: “¡Ah! departamento nuevo... ¡y por fin mío!
Simplemente nos quedamos sorprendidos, en parte por el gusto de que nuestro amigo ya tuviera un lugar propio, y en parte intrigados de cómo lo había hecho. Obviamente, las preguntas no se hicieron esperar, y ya puestos alrededor de la mesa, Carlos comenzó a contarnos cómo fue que pudo conseguirlo.
-La respuesta es sencilla: con un crédito hipotecario. Miren la verdad es que no es tan difícil ni terrible como muchos creen. Es más, si han puesto un poco de atención, últimamente los bancos han estado haciendo publicidad para promover entre el público este tipo de créditos...
–Sí, pero acuérdate lo que pasó en 1995 con las tasas de interés de los créditos hipotecarios-, lo interrumpí.
–Bueno, replicó de inmediato, es cierto que hace algunos años pasamos por un mal momento, pero hay que estar conscientes de que si los bancos no confiaran, es más... si no supieran que la situación económica del país es mucho más estable que en otros años, no estarían tratando de colocar financiamiento hipotecario en el mercado, acuérdate que también ellos perdieron, no solamente los acreditados.
Mira, en verdad todo es cuestión de enterarse de qué ofrecen los distintos bancos para poder obtener un inmueble, y cómo saben que yo soy especialista en eso de comparar productos, pues me di a la tarea de analizar a fondo los créditos hipotecarios para decidir cuál era el que más me convenía, y bueno, entre sus características estaban las siguientes:
  • La principal diferencia radica en la tasa de interés que tienes que pagar por el monto del préstamo, además de las comisiones y gastos; pero no se dejen llevar sólo por eso, también investiguen el plazo del crédito, ya que los hay desde 10, 15 y 20 años, y si tiene penalización o no por pago adelantado de mensualidades... Digo, uno nunca sabe, y qué tal que le pegas al gordo... ¿no?
  • Existen planes de pago con tasa fija, variable o mixta; aquí depende mucho de si quieres tener la certeza de que tus pagos no variarán... o apostar un poco por la baja de intereses. Pero en caso de que subieran (ojalá y no), ponen un tope máximo al que puede llegar la tasa, así que puedes sentirte seguro.
  • Algo que me pareció muy interesante es que junto con tu crédito hipotecario debes contratar un seguro, pues nadie tiene la vida comprada y no sabes si mañana puedes sufrir un accidente que te impida trabajar por un rato. Con el seguro te cubres adecuadamente; además hay un seguro que te auxilia en el pago de tus mensualidades si por aluna razón llegas a quedarte sin empleo... ¡¡toco madera!!
  • Algunos ofrecen un programa de “cliente cumplido”; es decir, si no presentas atrasos en tus pagos durante cierto número de meses, ellos pagan una mensualidad, y hay otro esquema donde al final del periodo del crédito te reintegran un porcentaje de lo que pagaste.
  • Una de las ventajas es que puedes, por medio de las páginas de Internet de los bancos, entrar a cotizar tu crédito, los únicos datos que necesitas son la ubicación del inmueble que te interesa comprar y saber su costo, pues usando los simuladores te das una idea muy aproximada de cuál será el plazo de tu crédito y lo que tendrías que pagar mes con mes.
Así fue, con calma y conocimiento de causa, que me decidí por el crédito que tengo ahora, y lo que antes pagaba de renta pues mejor lo utilizo para pagar mi mensualidad, así que ya vayan pensando en el suyo... ¡Ah! pero tengan en cuenta que una vez que hayan decidido contratar un crédito hipotecario, deben poner especial atención en la firma del contrato y no pasar por alto aspectos como los siguientes:
  • Leer con detenimiento todo el contrato y poner especial atención en las cláusulas relativas a las comisiones, gastos e intereses que se deben pagar.
  • Poner especial atención a la forma en cómo se aplicarán los pagos que realicen; es decir, cuánto va a capital y cuánto a intereses.
  • Estar al tanto de la periodicidad con que les harán llegar el estado de cuenta de su crédito y el tiempo que tienen para objetarlo, en caso de que algún pago o cargo no esté bien aplicado.
  • El lugar, los días y horarios de la oficina de atención a clientes del banco... uno nunca sabe qué dudas pueden surgir.
  • También pregunten, acuérdense que al ejecutivo que los atienda le interesa que ustedes contraten el crédito, así que las dudas que tengan háganselas saber, no importa lo pequeñas que les puedan parecer, más vale pecar de preguntón que de ignorante y luego tener que pagar, y lo digo literalmente, las consecuencias...
  • ¡Ah! y recuerden que van a tener un crédito y es importante que sean puntuales en sus pagos, para que su registro en el Buró de Crédito sea bueno y limpiecito... como el mío!
Luego de que Carlos terminó de explicarnos lo más relevante de este tipo de créditos... la verdad es que me quedé pensando en mi futuro, y en cuanto termine de escribir esto me pongo a revisar cuál me convendría, así que nos vemos. ¿Tú ya pensaste en tu futuro?
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Cómo elegir el mejor crédito hipotecario

Condusef
Por Antonio Hidalgo
Cómo elegir el mejor crédito hipotecario
  • Leer con detenimiento el contrato y poner especial atención en las cláusulas relativas a comisiones, gastos e intereses que se deben pagar.
  • En las páginas de Internet de los bancos puedes cotizar tu crédito, sólo debes conocer la ubicación del inmueble y su costo.
  • Me di a la tarea de analizar a fondo los créditos hipotecarios para decidir cuál era el que más me convenía.
Muchas veces, pensar seriamente en el futuro ocurre en los momentos más relajados... bueno, al menos así me pasó hace unos días, cuando un grupo de amigos le ayudamos a Carlos a hacer la mudanza a su nuevo departamento, con todo lo que esto acarrea: polvo, muchas cajas, basura y un sinnúmero de expectativas acerca de la “nueva vida que se comienza”. Y tal vez por dicho sentimiento fue que Carlos exclamó: “¡Ah! departamento nuevo... ¡y por fin mío!
Simplemente nos quedamos sorprendidos, en parte por el gusto de que nuestro amigo ya tuviera un lugar propio, y en parte intrigados de cómo lo había hecho. Obviamente, las preguntas no se hicieron esperar, y ya puestos alrededor de la mesa, Carlos comenzó a contarnos cómo fue que pudo conseguirlo.
-La respuesta es sencilla: con un crédito hipotecario. Miren la verdad es que no es tan difícil ni terrible como muchos creen. Es más, si han puesto un poco de atención, últimamente los bancos han estado haciendo publicidad para promover entre el público este tipo de créditos...
–Sí, pero acuérdate lo que pasó en 1995 con las tasas de interés de los créditos hipotecarios-, lo interrumpí.
–Bueno, replicó de inmediato, es cierto que hace algunos años pasamos por un mal momento, pero hay que estar conscientes de que si los bancos no confiaran, es más... si no supieran que la situación económica del país es mucho más estable que en otros años, no estarían tratando de colocar financiamiento hipotecario en el mercado, acuérdate que también ellos perdieron, no solamente los acreditados.
Mira, en verdad todo es cuestión de enterarse de qué ofrecen los distintos bancos para poder obtener un inmueble, y cómo saben que yo soy especialista en eso de comparar productos, pues me di a la tarea de analizar a fondo los créditos hipotecarios para decidir cuál era el que más me convenía, y bueno, entre sus características estaban las siguientes:
  • La principal diferencia radica en la tasa de interés que tienes que pagar por el monto del préstamo, además de las comisiones y gastos; pero no se dejen llevar sólo por eso, también investiguen el plazo del crédito, ya que los hay desde 10, 15 y 20 años, y si tiene penalización o no por pago adelantado de mensualidades... Digo, uno nunca sabe, y qué tal que le pegas al gordo... ¿no?
  • Existen planes de pago con tasa fija, variable o mixta; aquí depende mucho de si quieres tener la certeza de que tus pagos no variarán... o apostar un poco por la baja de intereses. Pero en caso de que subieran (ojalá y no), ponen un tope máximo al que puede llegar la tasa, así que puedes sentirte seguro.
  • Algo que me pareció muy interesante es que junto con tu crédito hipotecario debes contratar un seguro, pues nadie tiene la vida comprada y no sabes si mañana puedes sufrir un accidente que te impida trabajar por un rato. Con el seguro te cubres adecuadamente; además hay un seguro que te auxilia en el pago de tus mensualidades si por aluna razón llegas a quedarte sin empleo... ¡¡toco madera!!
  • Algunos ofrecen un programa de “cliente cumplido”; es decir, si no presentas atrasos en tus pagos durante cierto número de meses, ellos pagan una mensualidad, y hay otro esquema donde al final del periodo del crédito te reintegran un porcentaje de lo que pagaste.
  • Una de las ventajas es que puedes, por medio de las páginas de Internet de los bancos, entrar a cotizar tu crédito, los únicos datos que necesitas son la ubicación del inmueble que te interesa comprar y saber su costo, pues usando los simuladores te das una idea muy aproximada de cuál será el plazo de tu crédito y lo que tendrías que pagar mes con mes.
Así fue, con calma y conocimiento de causa, que me decidí por el crédito que tengo ahora, y lo que antes pagaba de renta pues mejor lo utilizo para pagar mi mensualidad, así que ya vayan pensando en el suyo... ¡Ah! pero tengan en cuenta que una vez que hayan decidido contratar un crédito hipotecario, deben poner especial atención en la firma del contrato y no pasar por alto aspectos como los siguientes:
  • Leer con detenimiento todo el contrato y poner especial atención en las cláusulas relativas a las comisiones, gastos e intereses que se deben pagar.
  • Poner especial atención a la forma en cómo se aplicarán los pagos que realicen; es decir, cuánto va a capital y cuánto a intereses.
  • Estar al tanto de la periodicidad con que les harán llegar el estado de cuenta de su crédito y el tiempo que tienen para objetarlo, en caso de que algún pago o cargo no esté bien aplicado.
  • El lugar, los días y horarios de la oficina de atención a clientes del banco... uno nunca sabe qué dudas pueden surgir.
  • También pregunten, acuérdense que al ejecutivo que los atienda le interesa que ustedes contraten el crédito, así que las dudas que tengan háganselas saber, no importa lo pequeñas que les puedan parecer, más vale pecar de preguntón que de ignorante y luego tener que pagar, y lo digo literalmente, las consecuencias...
  • ¡Ah! y recuerden que van a tener un crédito y es importante que sean puntuales en sus pagos, para que su registro en el Buró de Crédito sea bueno y limpiecito... como el mío!
Luego de que Carlos terminó de explicarnos lo más relevante de este tipo de créditos... la verdad es que me quedé pensando en mi futuro, y en cuanto termine de escribir esto me pongo a revisar cuál me convendría, así que nos vemos. ¿Tú ya pensaste en tu futuro?