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Tarjetas de crédito vs. tarjetas de débito

En nuestro país existen dos tipos básicos de tarjetas: las de débito y las de crédito, estos plásticos son de naturaleza diferentes y tienen usos distintos, por lo que conviene repetir una vez más sus características.
En los últimos años el número de tarjetas de débito ha crecido de modo exponencial, las causas son varias, una es que cada vez un mayor número de empresas e instituciones gubernamentales prefiere este tipo de mecanismo para el pago de salarios.
Esto es, una compañía o dependencia contrata con algún banco el pago de nómina, por lo que a cada empleado se le proporcionará una cuenta con una tarjeta de débito a través de la cual podrá retirar su salario. El servicio de primera expedición de tarjetas no genera cargo de comisiones para el trabajador en determinado número de operaciones, situación que depende de cada uno de los bancos, y sí implica que la dependencia libere los recursos días antes de que se realicen los depósitos.
Sin embargo, las tarjetas de débito también se han vuelto muy populares ya que por medio de un plástico se puede acceder a los propios recursos y no es necesario cargar con el efectivo. Estas tarjetas también ofrecen la posibilidad de realizar pagos de compras en tiendas y restaurantes, bastará con firmar un voucher para que el dinero sea descontado de nuestro saldo. Muchas personas prefieren el uso de este tipo de tarjetas porque muy difícilmente se podrá realizar un sobre giro.
Por su parte, las tarjetas de crédito requieren, para su obtención, comprobar un mínimo de ingresos, y generan pago por comisiones por la obtención de plástico y la anualidad correspondiente. Además, al utilizarlas el costo del crédito promedia desde 24 por ciento anual y puede llegar hasta 60 por ciento.
Indudablemente un crédito bien utilizado y sobre todo racionado permite la compra de bienes de alto costo que con el salario difícilmente se podrían adquirir; sin embargo, es de suma importancia cuidar los niveles de endeudamiento y que seamos conscientes de nuestra capacidad de pago y del monto de nuestros ingresos y deudas.
Una diferencia básica entre ambas tarjetas es que si tenemos un problema con la tarjeta de crédito como un doble cargo o un cargo fraudulento el pago no tendremos que pagarlo hasta que concluya la investigación del banco; por su parte, en el caso de las tarjetas de débito, la institución de crédito deberá abonarle a la cuenta del Usuario, a más tardar el día hábil bancario inmediato siguiente aquel en que se efectúe la objeción, la totalidad de los cargos (Ley de Instituciones de Crédito, Artículo 57, Inciso, II).
En el caso de la tarjeta de crédito, tenga presente que el uso adecuado de ésta permitirá tener la liquidez suficiente para enfrentar una emergencia, la compra de algún bien o aprovechar alguna oportunidad.
Precauciones en el uso de las tarjetas
- No lleve consigo sus tarjetas a menos que vaya a utilizarlas, de este manera disminuye el riesgo de que las roben y hagan mal uso de ellas.
- En la medida de lo posible realice sus operaciones en los cajeros de su banco, así disminuirá el costo de sus transacciones.
- Pregunte en su institución bancaria a cuántos retiros sin costo tiene derecho, existe la política de que después de cierto número cada operación tiene un costo.
- Nunca pierda de vista su tarjeta cuando realice alguna operación, gran parte de los fraudes los cometen vendedores que disponen de dinero sin autorización o que scanean los datos de la banda magnética para venderlos a algún falsificador.
- No permita que pasen dos veces su tarjeta de débito por la terminal electrónica, ya que el saldo de su cuenta se verá afectado con un doble cargo.
- Si al pagar con su tarjeta de crédito existe algún error con la transacción, no bastará con destruir el pagaré (el monto de su saldo ya está afectado), se requerirá de la elaboración de una nota de crédito o de la cancelación del cargo por medio de la terminal.
- Reporte cualquier anomalía, robo o extravío de inmediato.
- Elabore un registro de todas sus operaciones, el cual deberá cotejar con el estado de cuenta que le envía el banco.


